La Asociación Nacional de Fútbol Profesional enfrenta un nuevo problema administrativo que afecta directamente su sede principal. La Municipalidad de Peñalolén decretó la clausura del edificio ubicado en Quilín 5635 tras constatar que la entidad nunca completó los trámites necesarios para obtener la patente de funcionamiento.
Una fiscalización que derivó en clausura inmediata
El miércoles 28 de octubre la Dirección de Obras de la municipalidad realizó la inspección definitiva. Los funcionarios verificaron que la ANFP no había solicitado la recepción final de la obra, un requisito obligatorio según la Ley General de Construcción y Urbanismo. Por ese motivo se procedió a cerrar las dependencias hasta que se regularice la situación.
La municipalidad ya había advertido a mediados de octubre que el inmueble operaba sin la documentación al día. A pesar de ese aviso previo, la asociación no avanzó en los trámites pendientes.
Deuda acumulada y multas sin pagar
Según los antecedentes entregados por la municipalidad, la ANFP mantiene una deuda total de 172 millones de pesos chilenos. Este monto incluye intereses, reajustes y acumulación de multas por el incumplimiento de las normas municipales.
Declaraciones del alcalde Miguel Concha Manso
Esta institución no ha respetado al municipio de Peñalolén, no ha respetado la ley y por eso hoy estamos en la obligación de generar esta clausura. Teniendo todas las condiciones para poder regularizarlo, no lo han hecho.
El edil de Peñalolén calificó la situación como impresentable y recordó que la normativa debe aplicarse por igual a todos los contribuyentes de la comuna.
Reacción del concejal Juan Cristóbal Cantuarias
El concejal Juan Cristóbal Cantuarias también cuestionó el trato diferenciado que parecía recibir la ANFP. A través de sus redes sociales señaló que por irregularidades similares se ha aplicado todo el rigor de la ley a pequeños emprendimientos y vecinos de la comuna, por lo que no corresponde hacer una excepción en este caso.
Tras confirmarse la clausura, el concejal insistió en que la ley debe ser pareja y expresó su expectativa de que el procedimiento se ajuste estrictamente a derecho para que la medida se mantenga hasta que la asociación regularice su situación.
Consecuencias para el funcionamiento de la ANFP
La clausura impide el uso normal de las oficinas de la asociación hasta que se completen los trámites de regularización y se paguen las multas pendientes. La única vía para revertir la situación es que la ANFP presente la documentación faltante ante la Dirección de Obras Municipales y cumpla con todas las obligaciones económicas acumuladas.
Este episodio se suma a otras dificultades que ha enfrentado la administración de Pablo Milad en los últimos meses, especialmente en el ámbito del ascenso del fútbol chileno.
